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martes, 9 de febrero de 2021

Comunicación asertiva

 CÓMO HABLAR PARA QUE TUS HIJOS TE ESCUCHEN, Y CÓMO ESCUCHAR PARA QUE TUS HIJOS TE HABLEN


    Un tema frecuente en muchas reuniones con las familias, es que los niños apenas cuentan cosas del cole al llegar a casa, y se muestran reacios a hablar de conflictos, sentimientos, juegos, intereses...

    Existen algunos "trucos" que nos ayudan a comunicarnos mejor. Cualquiera de nosotros ante un interrogatorio del tipo ¿Qué tal? ¿Cómo estás? ¿Qué has hecho hoy...? nos sentimos algo abrumados y se nos quitan las ganas de hablar, por lo que damos respuestas breves y poco concisas "Bien, bueno, cosas..."

    Hace mucho tiempo conocí de este libro muy útil para los padres, y en general para quien quiera mejorar su asertividad. Lo he recomendado en innumerables ocasiones y siempre ha sido de agrado e interés para familias y profes, por lo que lo incluí en una Escuela de padres y os comparto ahora un pequeño video en el que resumo los aspectos esenciales. Echad un vistazo, y en la diapositiva que veáis que os interesa....II Stop!



jueves, 4 de febrero de 2021

Onicofagia (morderse las uñas)

 


Onicofagia (morderse las uñas)

Se calcula que aproximadamente entre el 40 y el 45 por ciento de los menores de edad se muerden las uñas; la mayoría superan esta costumbre con la edad, pero un 10 por ciento continúa mordiéndoselas de adulto. Este hábito puede estar relacionado con varias causas, por eso, para tratarlo adecuadamente, lo primero es saber qué lo provoca.


¿Por qué se muerde las uñas?

La onicofagia, como se conoce profesionalmente a esta manía, es un hábito nervioso igual que lo son chuparse el pulgar, meterse el dedo en la nariz o enroscarse el pelo. Se trata de un hábito que la persona realiza de manera inconsciente, de ahí la dificultad que los padres observan para que sus hijos dejen de morderse las uñas, incluso cuando el niño se muestra colaborador. Pero si conseguimos definir la causa, será mucho más fácil eliminar el hábito.

Para ello, es necesario observar en qué situaciones se muerde las uñas. Lo más probable será que:

§  Se trate de una manera de focalizar la ansiedad. Por eso, también es importante saber si el niño está pasando por una etapa estresante. Ayuda a tu hijo a superar esa ansiedad, bien aceptando positivamente la nueva situación, o bien fortaleciendo su autoestima cuando la angustia sea por timidez. Las técnicas de relajación pueden ser beneficiosas.

§  Sea una manía asociada a una actividad concreta. Por ejemplo, mientras ve la televisión; con el tiempo termina produciéndose una asociación que hace que siempre que vea la televisión automáticamente se muerda las uñas. Lo mejor, en este caso, es que el niño sea consciente de aquellos momentos en que se muerde las uñas y aplique una conducta incompatible siempre que esté en esa situación. Por ejemplo, manipular algún pequeño objeto o entrelazar los dedos de las manos.

§  Imita a alguno de sus padres. Hay que tratar de no realizar esta conducta delante del niño, especialmente cuando es muy pequeño. No obstante, como se trata de un acto inconsciente y tu hijo te verá más de una vez, es bueno explicarle que, aunque tú lo hagas, se trata de un mal hábito que también te gustaría corregir.

 


Algunas actuaciones a realizar podrían ser las siguientes:

—Explicarle al niño las ventajas de tener las uñas bien cuidadas: «No salen padrastros que luego duelen, ni se deforman los dedos, tus manos tienen una apariencia cuidada y aseada, etc.».

—Proporcionarle información de los riesgos que acarrea esta manía: «Las uñas son algo que está expuesto todo el día a la suciedad de lo que tocamos, y morderla puede producir infecciones».

—Buscar la motivación del niño porque, si él no quiere hacerlo, será difícil que lo consigamos. Está comprobado que el índice de éxito en la disminución o desaparición de esta manía depende en un alto porcentaje de que el niño quiera abandonarla.

—Pedirle que se deje crecer la uña. Una vez conseguido y después de premiar su esfuerzo, intentarlo con dos y así sucesivamente hasta llegar a las diez.

—Identificar con el niño los momentos en que tiende a morderse las uñas y proporcionarle un método para mantenerlas a salvo, por ejemplo, poner tiritas en las uñas, pintarlas, untarlas con alguna sustancia… etc. La aplicación de líquidos en las uñas puede funcionar, pero solo si es el niño quien lo pide para acordarse de que no tiene que mordérselas. Si se le pone en contra de su voluntad, pensará que está siendo castigado, lo cual solo será otro motivo de tensión para él y, en tal caso, es posible que el hábito se prolongue».

—En ningún caso utilizar el acoso o castigo. «Esto no suele disuadir de comerse las uñas a quienes lo hacen más de medio minuto, puesto que rara vez son conscientes de que lo están haciendo. A la larga —prosigue este autor—, tal vez incrementen la tensión y los animen a creer que el que ellos se muerdan las uñas es un problema de sus padres, no suyo».


Bibliografía:

-“Niños: instrucciones de uso” Rocio Ramos Paul y Luis Torres. Ed Aguilar. 2014

-“Guía de Onicofagia infantil” Orientación Andújar 2017.

lunes, 1 de febrero de 2021

Alta sensibilidad

 Niñ@s con alta sensibilidad





Nos relacionamos en nuestro entorno con personas altamente capaces de sentir, de aprender, de crear, de transmitir, de relacionar, de compartir, de disfrutar…pero también de todo lo contrario (sufrir, abstraerse, enojarse, preocuparse…)

De las personas con alta sensibilidad aprendí qué significaba la palabra “intensidad”, y me enseñaron la importancia de reconocerla e identificarla para comprender y poder gestionar las emociones propias y ajenas.

            La intensidad determina las características de todas las personas, nuestra motivación y emoción por las cosas, es el motor que nos empuja a decidir en las encrucijadas que vamos encontrando. 

    Con el objetivo de detectar a l@s niñ@s de alta sensibilidad, os dejo unos apuntes sobre sus características y consejos para ayudarles en su crecimiento escolar y personal.


Características
        -En ocasiones afrontan su desmedida empatía con las personas más desafortunadas como un sentimiento de injusticia.
       -Pueden llegar a reaccionar de forma desmesurada ante situaciones que consideramos habituales, pequeños desaires, comentarios que creen inadecuados. En estos casos pueden aparecer la ira, la tristeza e, incluso, ansiedad.
       -Son niños a los que les afectan mucho las críticas y los castigos.
       -Tienen los sentimientos de tristeza y alegría muy desarrollados por lo que podemos encontrar que se sienten desolados, y no sepamos cómo consolarlos, o que se encuentren en un estado de euforia.
       -Aunque se trate de niños extrovertidos disfrutarán de momentos de soledad, en los que quieren estar a solas con “sus cosas”.
       -Procesan la información de un modo mucho más profundo que el resto de niños y niñas.
-Pueden verse afectados de un modo mucho mayor que los otros niños con cambios repentinos, como pueden ser las sorpresas.
-Quizás tengan comportamientos propios de personas más adultas, como por ejemplo en el uso del vocabulario o en el interés por determinadas lecturas.
        -Suelen preferir estar en espacios abiertos, y sobre todo, estar en espacios ligados o relacionados con la naturaleza y los animales.
        -No les va a gustar verse obligados a realizar diferentes tareas sin un razonamiento lógico.
        -Es posible que, en edades tempranas y al no saber determinar que les sucede, utilicen las rabietas ante saturaciones debidas a una sobre excitación (estar en lugares con mucha gente o verse obligados a jugar a algo que les asusta).
        - Es posible que al llegar a un grupo nuevo de niños y niñas no sean los primeros en acercarse y primero observen de un modo muy profundo todo lo que hay en esa escena. Esto no es negativo, sencillamente ven más allá y desean observarlo.
 
Consejos para tratar con niñas y niños PAS
1- Los niños altamente sensibles serán mucho más felices y estables si se da una rutina en sus vidas. Que sepan de manera predeterminada que va a ir sucediendo para que no sea algo que les vaya sorprendiendo de manera constante y contribuya a su saturación. Una buena organización de horarios y actividades será de gran ayuda con ellos/ellas.
2- Recuérdales que les quieres y valoras todo lo que hacen. No lo des por supuesto. La confianza que creas en los niños será la que luego lleven en su mochila hacia el viaje al mundo adulto, así que es responsabilidad tuya que vaya bien llena de seguridad y mor.
3- No los compares con sus compañeros o compañeras. Edúcale en la diversidad y en lo diferente. Valora en todo momento las cosas o personas que no siguen la norma establecida.
4-Si algo va a cambiar en vuestra vida, avísale con el suficiente tiempo para que pueda comprenderlo e ir adaptándose al cambio.
5-Cultiva mucho las conversaciones con los/las niñas PAS. Es muy importante que no se encuentren solos o solas y con ello incomprendidos. Pueden inventarte métodos para que pueda explicarte cómo se siente o qué le sucede. Y recuerda; nunca hay nada “poco importante” que le suceda a un niño.
6-Anímale a desarrollar sus habilidades vinculadas al arte, la música, las artes escénicas, el baile… Todo aquello en lo que pueda poner en valor sus emociones y su forma distinta de ver el mundo. Aquello en lo que veas y compruebes que es realmente feliz.
7.- En ocasiones los niños con alta sensibilidad pueden llegar a frustrarse porque no saben cómo canalizar sus emociones. Ayúdale a conocer y controlar sus emociones. Las técnicas de respiración, relajación y mindfulness pueden contribuir a que aprendan a encauzarlas.
8-Los niños con alta sensibilidad necesitan que les prestemos una atención especial. Por eso, demandan más atención cuando tienen un problema. No tengas prisa, escucha lo que tiene que decirte.
9-Poner nombre a los sentimientos es necesario para que los niños conozcan qué es lo que les pasa. Haz que exprese el motivo que le ha llevado a sentirse triste o enfadado para intentar descubrir lo que ha motivado sus sentimientos. Realiza esta tarea sin prisa, dando el tiempo que el niño necesita para trasladar a palabras aquello que siente.
10-La empatía es fundamental para abordar el trabajo con los niños con alta sensibilidad. Tenemos que intentar ponernos en su lugar y, en ningún caso, ridiculizar las reacciones como la ira o el llanto. Tenemos que dejar que el niño se tome el tiempo que necesite para calmarse y, una vez que lo haya conseguido, intentar explorar la causa de su dolor.